sábado, 22 de junio de 2013

Plantillas imágenes Dread y vehículos para ME

La verdad es que cuando he encontrado alguna de estas cosas me iba a tirar de los pelos. Hasta ahora los vehículos y demás que he "hecho" o con los que he trabajado, he tenido que re-colorearlos y alterarlos, de manera que ya estaban antes coloreados para un capítulo determinado y yo tenía que adecuarlos al que yo quisera, costándome bastante tiempo.

Sí que tenía alguna cosa en plan plantilla (menos mal) en este caso el Dread que os paso, pero vehiculos no, que es lo que más trabajo suelen dar, hasta que navegando por "guguel" me topé con un par de plantillas inesperadas, de hecho no tengo ni idea de de dónde las he sacado porque cuando las guardé (ha sido esta semana pero no recuerdo el día) ni siquiera me fijé en el tamaño, yo pensé que serían imágenes pequeñas y las guardé con idea de verlas más delante, no me parecieron interesantes.



Bien pues ayer o anteayer, repasando imágenes en el PC, me di cuenta que las imágenes de plantilla con las que me había topado son grandes, y por tanto muy buenas para trabajar sobre ellas. A ver, había que retocarlas, porque la primera, la de Rhino/Vindicator/Predator/etc estaba coloreada para Ultramarines, es decir, en azul aunque sin símbolos, así que sólo he tenido que pasar las partes en azul a blanco. La segunda, la del Land Raider, sí estaba de color blanco, pero tenía símbolos que mezclaban la Inquisición con los ME, así que le he quitado todos, así como coloreado los metales de forma más homogénea y realista (desde mi punto de vista claro). También a las tres, les he limpiado el fondo, poniéndoles un amarillo pálido que creo que os será fácil de quitar.


Espero que os sirvan, aunque para mí haya llegado demasiado tarde... Ah sí, he cambiado algunos colores a las armas (para dejarlas en blanco), así que no os cortéis en cambiarlos si los véis raros, yo he tratado de que sea posible cambiar casi todo, así que no os toméis lo que veáis como oficial, aunque he tratado de que así sea.


Para ver las imágenes en grande, y guardarlas así en el PC: clicad sobre ellas con el botón derecho del ratón, cuando se abra la ventanita de opciones que aparece simplemente elegid "Abrir enlace en una pestaña nueva".

[Actualizado 24-06-2013]

Aquí traigo unas cuantas plantillas más:









(imágenes obtenidas navegando por la red, creo que el autor de las plantillas de vehiculos y naves es leebraden. Del Dread no estoy seguro, quizá Seera)

miércoles, 19 de junio de 2013

Material adicional: "Cuervos Grises"

En el caso de los Cuervos Grises crear material visual ha sido simple, por cuanto no he querido hacerles nada especial. Porque en su caso lo característico, o lo que los hace diferentes es su situación como capítulo errante y, en cierto modo, pobre. No digo que no tengan medios ni nada, sino que tienen una mayor dificultad en poder añadir cosas a su armería, o en lograr reparaciones, etc, por lo que los elementos con los que cuentan deben ser lo más simples o estándar posible.

LOS "CUERVOS GRISES"

De modo que he tomado pocas decisiones o libertades conforme a ellos. La principal era incluir algo que pudiera asociarse a los Ultramarines, pues son sucesores de éstos. Descarté por completo la "omega invertida" mucho antes de plantearme su icono, pues reconozco que no me agrada el excesivo uso que se le ha dado, y no hablo de los Ultras, si no de sus sucesores. Tampoco quería adornos "romanos" ni similar, pues no me pegaba con lo de ser austeros. Así que me decanté por algo sencillo y sutil, meter el azul como color... digamos de apoyo. Así lo he usado para las empuñaduras de espadas de energía y espadas-sierra, y para cables y "plasma" (sí, lo sé, el que use el programita de bolterandchainsword.com me dirá que el plasma que por ahí se puede ver es azul, y sí, no me comí la cabeza, los CG son los únicos a los que no he alterado el color del plasma, jeje).



En esta imagen de la Tercera Compañía de los Cuervos Grises se puede ver lo que digo de no hacerle nada nuevo o especial. Lo único que he hecho es jugar, como siempre, con lo que tenía en mente sobre ellos: trasfondo, esquema, etc. Así los nombres de las escuadras, vehículos y personajes, tienen una razón de ser, o un plan. Antes de nada decir que sí, que siendo descendientes de los Ultramarines podía haber jugado con términos en latín y de la cultura romana clásica, pero he decidido que eso mejor dejarlo para los nombres propios (como el Capitán, el Capellán, el Bibliotecario y el Dread). Lo que se me ha ocurrido es mezclar dos cosas, de un lado su esquema y trasfondo, con cosas relacionadas con su capacidad espacial (aprecian mucho sus aeronaves), con el cuervo como animal volador, etc, Pero de otro lado se me ha ocurrido centrarme en... ¿sentimientos?, quizás mejor decir conceptos psicológicos; me parecía interesante siendo un capítulo que mezcla provenir de los Ultras con ser errantes y ser austeros, de modo que dependen más de su comportamiento y acciones para lograr honor, algo importante para ellos.

Y por eso he intercalado en los nombres de las escuadras y vehículos términos como "grito", "rabia", "expiación", etc. En cierto modo les puede dotar de cierto carisma, puede que el término dé a una escuadra una manera de actuar por ejemplo.


La Tercera Compañía de los Cuervos Grises aquí representada consta de:
- Dos Escuadras de Asalto.
- Dos Escuadras de Devastadores.
- Seis Escuadras Tácticas.
- Una Escuadra de Mando.
- Un Dreadnought.
- Dos Rhinos.
- Un Vindicator.
- Un Capitán.
- Un Capellán.
- Un Bibliotecario.



Con esta entrada acabo con el material adicional de los capítulos de Marines Espaciales creados ex-profeso para la Campaña Aves Muertas, sin embargo es posible que se me ocurra hacerles más cosas. De momento aún no sé si haré algo a los ejércitos GI creados para la Campaña, pero este tipo de entradas tendrán su continuidad seguramente.


(Las imágenes que aquí aparecen son una alteración y re-coloreado de imágenes obtenidas de bolterandchainsword.com y Wikihammer40K)

domingo, 16 de junio de 2013

Material adicional: "Crótalos de Icnia"

A diferencia de los Cimeras Negras y los Hacheros, los Crótalos de Icnia no tienen un aspecto o un elemento visual especial, a excepción de sus veteranos, pero incluso de ellos lo único reseñable es la iconografía de su casco alusiva a la serpiente. Siendo descendientes de los Ultramarines en realidad no hay mucho que comentar de su organización.

LOS "CRÓTALOS DE ICNIA"

La principal característica de los Crótalos de Icnia gira en torno a la serpiente que les da nombre. Me pareció una buena idea, así que con eso he jugado, por ejemplo utilizan el veneno del ofidio para untar sus armas de filo de manera ritual, pero también suelen ingerir cierta cantidad para que el veneno pase a sus glándulas especiales situadas en la boca, de manera que pueden inocular veneno si muerden o escupen. Me gusta explotar las posibilidades de los ME, y lo del veneno venía que ni pintado.

Lo segundo que he hecho es jugar con lo de ser descendientes de los Ultramarines, de manera que al principio pensé en la cultura de la Roma clásica para "jugar" con términos, pero luego me lo replanteé, prefería la Grecia clásica, así que he tirado por ahí. Sí, lo sé, ambas culturas están bastante manoseadas en lo que es esto de Warhammer 40K, pero cuando uno crea algo es importante ser consistente con lo que ha creado, y yo quería que fueran un capítulo codex lo más puro posible, así que descender de los Ultramarines era de cajón, y luego, cuando cree su trasfondo también tiré de éstos, por cuanto si bien los Crótalos no cuentan (ni contarán nunca seguramente) con un imperio que dirigir, sí que cuentan con un Sistema.

Hay que tener en cuenta que crear cuatro nuevos capítulos ME para la Campaña me hizo decidir que quería que los cuatro fueran diferentes, y dejé muchas cosas que fueran surgiendo, bien por azar o bien por ideas vertidas, y los Crótalos son los más puritanos de los cuatro creados, tienen su peculiaridades claro, como lo de la serpiente, o el sigilo, pero en lo demás son pro-Ultramarines, algo que, por ejemplo, no son los Cimeras Negras (basados en los Cicatrices Blancas), ni los Hacheros (con un carácter y una forma de actuar característica), incluso los Cuervos Grises, que también descienden de la semilla de los Ultras, tienen elementos que los separan de los mismos Crótalos de Icnia: mientras que éstos son "ricos y gobernantes de un Sistema", los Cuervos Grises son "pobres y errantes". El fin lógico que yo perseguía era crear posibilidades diferenciadas.



En esta imagen de la Cuarta Compañía de los Crótalos de Icnia he jugado con los nombres más que nada. Sí, visualmente he retocado cosas (a parte de, como siempre meter armas hechas por mí mismo), me refiero a colores como el amarillo, que sería el terciario del Capítulo, usándolo en las armas de plasma (no sé si os habéis fijado, pero también los colores de los plasmas de los CN y los H son diferentes), en las empuñaduras de las espadas de energía y espadas-sierra (de nuevo también los cambié en CN y H), y en algunos tubos o cables (también cambiados en CN y H). Pero como digo han sido los nombres o términos los que le dan cierto carácter a la imagen, son términos griegos (escritos en castellano, pero no traducidos) que giran alrededor de un guerrero griego antiguo, como son partes de una panoplia, o algunos términos que se refieren a armas en sí, etc. Y, claro está, la serpiente está también ahí, jeje.

La Cuarta Compañía de los Crótalos de Icnia aquí representada consta de:
- Dos Escuadras de Asalto.
- Dos Escuadras de Devastadores.
- Seis Escuadras Tácticas.
- Una Escuadra de Mando.
- Un Dreadnought.
- Tres Rhinos.
- Un Land Raider.
- Un Capitán.
- Un Capellán.
- Un Bibliotecario.
 
 
 
En esta segunda imagen quiero destacar al veterano, como veis su casco es un tanto diferente en cuanto a color, al menos en parte, pero es que bajo los ojos se me ocurrió representar los colmillos de la serpiente. Los hace un tanto especiales, pero sin alejarme demasiado de mi idea de descendientes de Ultramarines, simplemente han variado un poco sus tradiciones, y se han centrado en el ofidio venenoso que tanto fascinó a su primer Señor del Capítulo y que acabó dando a los CdI su nombre. Al fin y al cabo necesitaba tener cierta libertad de creador, si no meto esto de la serpiente (tema veneno y demás) hubiera tenido unos Ultras calcados, y no, no era eso.



(Las imágenes que aquí aparecen son una alteración y re-coloreado de imágenes obtenidas de bolterandchainsword.com y Wikihammer40K)

viernes, 14 de junio de 2013

Fragmento Segundo: Hallazgo.

La nave eldar se acercaba con precaución al Acorazado Imperial. Aunque la kilométrica embarcación no daba señales de vida, ninguno de los eldars de abordo podía olvidar el hecho de que su ligero navío podría ser derribado con facilidad por las potentes torretas de defensa. Un solo impacto láser sería fatal para la pequeña embarcación.
El Piloto Águila que guiaba el Crucero buscaba algún punto desde el que poder llevar a cabo las maniobras de abordaje. Sus ojos expertos evaluaban, utilizando la información que iba apareciendo en pantalla, la localización de los puntos más factibles para abordar el pecio. Seleccionó una posición cercana al Puente de Mando que debía haber sido utilizada durante las conexiones con otras naves aliadas o cuando el navío descansaba en los muelles espaciales de antaño. Aunque de eso debía hacer mucho tiempo.
La nave eldar abrió una brecha en el armazón del Acorazado mediante unos disparos de torpedos precisos y centrados. La maniobra de aproximación y abordaje se llevó a cabo a la perfección y en un tiempo mínimo. Al no contar con datos referentes a la estructura del casco, el abrir un portal temporal desde la Telaraña pudiera haber resultado peligroso para la partida de exploración. Tal vez incluso pudieran haber accedido los supuestos ocupantes del inmenso navío.

 Los eldars, finalmente, entraron en la nave Imperial sin ningún contratiempo. Y Lyenna iba a la cabeza.

-Interior del Acorazado Imperial-

Se encontraban en un recinto enorme. Debía de ser uno de los hangares principales de la colosal nave Imperial. La brecha que el Crucero Eldar había abierto ya había sido tapiada, primero con escudos psíquicos erigidos por el brujo que acompañaba a la escuadra de exploración, y luego por resistentes  planchas de hueso espectral hábilmente manipuladas por un aeda óseo.
Los eldars, con las armas desenfundadas, echaron un vistazo a su alrededor para evaluar las condiciones del lugar que había seleccionado el piloto para dar comienzo al abordaje.
La iluminación del hangar era bastante tenue. Aunque las luces principales parecían desconectadas, las de emergencia continuaban funcionando, por lo que era deducible que los generadores de energía de la nave continuaban en funcionamiento. El mismo piloto les había avisado de que el Campo Geller de la nave aun continuaban operativo. Los sistemas de soporte vital tampoco podía estar desconectados, ya que la embarcación disponía de una atmósfera respirable. Los sistemas de gravitación funcionaban con normalidad. La temperatura en el interior era cercana a los 3ºC, muy superior a la de cualquier pecio abandonado a la deriva. Aquel acorazado seguía funcionando de forma autónoma, aunque fuera en modo ahorro de energía.
Las luces anaranjadas de emergencia no alcanzaban lejos. Los tubos de neón que comenzaban a fallar provocaban una danza que alternaba las sombras y la luz, otorgando un aspecto siniestro a las recargadas estatuas de mármol de los héroes imperiales de antaño, confiriéndole al ambiente una apariencia tétrica. Las paredes estaban ostentosamente decoradas con pinturas y relieves que retrataban las más grandes victorias de la Humanidad. Por doquier podía verse a enormes marines que conquistaban mundos y sectores como si de una fuerza imparable se tratase.
Lyenna se dio la vuelta, retirando la vista de la enorme estancia, y observó a los soldados que había seleccionado para aquella misión. Se encontraban con ella ocho Escorpiones Asesinos del Templo del Aguijón Letal y su Exarca Hadryn. Se habían incorporado también a la partida de exploración doce Vengadores Implacables del Templo del Meteoro Imparable. Un Brujo, de nombre Altayr se había unido a la misión como apoyo psíquico para la escuadra. También los acompañaban varios Guardianes voluntarios de Tuisach-Lelith y el Aeda Óseo que había tapiado la brecha. A parte del equipo estándar los guardianes llevaban consigo dos plataformas de apoyo, armadas las dos con láser multitubo.
La autarca se  dirigió a los guerreros y comenzó a organizar la expedición:
-Dividiremos nuestras fuerzas en dos grupos distintos. Altayr irá escoltado por Hadryn y la mitad de los guerreros.
-Como deseéis, Autarca –respondió el Exarca- ¿Cuál es nuestro cometido?
-Buscaréis el Puente de Mando y reuniréis toda la información que podáis acerca de esta nave y los mon-keigh que la pilotaban. –Ordenó Lyenna, con un tono autoritario a la par que sereno. Sabía que Altayr, a diferencia de los demás miembros del grupo, era capaz de leer y comprender la tosca lengua de los mon-keigh- Mientras, el resto de la escuadra y yo exploraremos la nave a fin de descubrir qué es aquello que nos ha estado enviando señales. Los guardianes os quedareis aquí junto al aeda Maerun y defenderéis esta posición en caso de ataque. Altayr y yo nos mantendremos informados mentalmente mediante los dispositivos de comunicación mental que nos han sido cedidos. Vuestro objetivo está en aquella dirección.-dijo, al tiempo que señala unas ostentosas escaleras de mármol que ascendían a los pisos superiores- Buena  suerte, que la Doncella os guíe en vuestro caminar.
-Y que la fortuna nos sonría a todos -respondieron los guerreros, con los cabeza inclinada a en señal de respeto a la autarca.
Después, ambos grupos se separaron, y mientras unos ascendían a los pisos superiores, Lyenna y sus guerreros tomaron el camino que debía conducir al centro de la nave, dónde lo desconocido aguardaba.

La escuadra de Lyenna avanzaba decididamente por los ornados pasillos del Acorazado. Allá donde miraran, los eldars veían pinturas exquisitas y centenares de obras de arte. Sin duda la Gran Cruzada había supuesto la expansión del Imperio en campos que iban más allá del territorio usurpado o de los avances tecnológicos. El ambiente continuaba sumergido bajo la luz anaranjada que desprendían los sistemas de emergencia.
La decoración no era la única compañía de los guerreros especialistas. Por doquier habían esqueletos humanos y cadáveres momificados. Sin embargo, estos no presentaban señales de lucha o violencia. Simplemente estaban tendidos en el suelo, cómo si se hubieran dejado morir.
Los eldars avanzaban con el sigilo que sólo su raza podía dominar. Los cuatro Escorpiones Asesinos iban junto a Lyenna en vanguardia, con las pistolas preparadas para acribillar a cualquiera que intentara sorprenderlos y la mano derecha sobre la empuñadura de sus espadas-sierra.
La autarca iba más relajada. Llevaba la espada de energía asida a la cadera y su catapulta shuriken artesanal colgaba de la espalda. Con todo, la autarca podría tomar ambas armas y comenzar a utilizarlas en cuestión de segundos. Aunque le hubiera gustado quitarse el casco, la baja temperatura del ambiente hubiera sido una molestia mucho mayor.
A sus espaldas iban los Vengadores implacables, con sus armas apuntando a todas las esquinas lugares dónde las sombras imitaban alguna silueta vagamente humanoide. Tampoco dejaban sin revisar ninguno de los cadáveres presentes.
El contacto con Altayr no había sufrido ninguna clase de  contratiempos. Según el último informe, unos veinte minutos atrás, el otro grupo debería estar a punto de acceder al Puente de Mando. Una vez llegaran, podrían indagar en los datos de los ordenadores centrales a fin descubrir la historia de aquel pecio espacial.
“¿Autarca?- la voz del brujo apareció repentinamente en la mente de Lyenna- Hemos llegado a la estancia central. Me dispongo a acceder a los ordenadores principales. Al parecer los sistemas de alimentación continúan operativos. En cuanto tenga algo útil, se lo haré saber”.
“Bien. Busque principalmente en el Diario de A bordo del Capitán. -respondió Lyenna- Manténgame informada.”
La partida eldar continuó avanzando hasta llegar a un corredor más ancho que los recorridos hasta el momento. Además, el pasaje al que acababan de acceder ya no exhibía la recargada decoración a la que los eldar se habían acostumbrado. De vez en cuando se podía observar algún relieve en las paredes. Los emblemas dispuestos a cada lado del corredor mostraban unas colosales mandíbulas que se devoraban un planeta de un solo mordisco. Los cadáveres de humanos y servidores, a su vez, comenzaron a ser cada vez más numerosos. En algunos tramos, el grupo de Lyenna se veía obligado a sortear los cuerpos tendidos. Siguieron el pasillo durante varios minutos.
“Autarca Lyenna, he accedido a la información que fue dejada por el Capitán de la nave -dijo el brujo de forma repentina. Su voz denotaba excitación- Al parecer este navío pertenecía a la 13ª Flota Expedicionaria de los ejércitos de Terra. -el brujo hizo una pausa. Sin duda le costaba leer la tosca lengua de los mon-keigh- El nombre de esta nave era “Engullidora de Estrellas”. Parece ser que su misión era la de recoger a un contingente de soldados desde un planeta conquistado por los humanos hace varios milenios. Su destino era un sector bastante cercano, dónde apoyarían a los ejércitos imperiales en contra de los orkos para obtener la sumisión del sector .”
“Entonces, ¿cómo ha podido emerger esta nave en este lugar y después de tanto tiempo? –inquirió la autarca.- ¿Acaso sufrieron algún accidente en su ruta?”
“Según el diario de abordo –respondió el brujo- cuando el navío se sumergió en el Inmaterium, un percance bastante importante los desvió de su camino y acabaron a merced de las corrientes disformes. La nave resistió los envites de la Disformidad, pero los motores quedaron dañados y la embarcación perdió la capacidad de navegar por sí misma. Quedaron atrapados, incomunicados y sin posibilidad de escapar. Hasta que la disformidad la escupió hace unos ciclos delante nuestro.”
Mientras Lyenna escuchaba el informe del brujo, el grupo llegó al final del corredor, que se había ido ensanchando hasta llegar al final del recorrido. Ante ellos se alzaba ahora una imponente puerta metálica, el suelo de delante de la cual estaba cubierto por completo por huesos blancos y agrietados por el paso del tiempo. También relucían las piezas metálicas que se hacía implantar a los servidores del personal de la nave.
Lyenna sintió un escalofrío al mirar al imponente pórtico.
-Creo que hemos encontrado lo que andábamos buscando. -dijo la autarca a sus guerreros- Abrid esa puerta. –ordenó a sus guerreros
Acto seguido se puso a contactar con el brujo al tiempo que sus guerreros colocaban las bombas que abrirían la puerta sellada. Las cargas de fusión provocarían una explosión controlada que abriría un agujero en la entrada sellada.
“Altayr, ¿estás ahí? –preguntó la autarca- Continua contándome más. ¿Has descubierto cual fue el destino de la tripulación?"
Una fuerte explosión iluminó todo el lugar con una luz blanca resplandeciente. Los huesos y piezas metálicas salieron despedidos, se calcinaron y se vaporizaron cuando la energía liberada los alcanzó. La puerta había quedado derretida en el centro y lucía un importante agujero. La autarca entró por la apertura seguida por sus guerreros.
“Autarca, ya he descifrado el resto del diario de abordo. Ya se qué ocurrió con la nave tras quedar atrapados en la disformidad. -respondió el brujo. Su voz manifestaba nerviosismo y algo más- No va a creérselo cuando se lo diga”
-No será necesario que digas nada Altayr. Lo estoy viendo con mis propios ojos. –respondió Lyenna, hablando en voz alta.
No podía creer que lo que estuviera viendo fuese cierto. Simplemente, no podía.
Pero allí estaban, frente  a ella y sus guerreros. Cientos, seguramente miles de cámaras de éxtasis. Todas con la luz parpadeante que las señalaba en funcionamiento. Un marine espacial del emperador, inmóvil y con su armadura de azul y blanco, dentro de cada una de ellas. Un ejército durmiente.

martes, 11 de junio de 2013

Material adicional: "Hacheros"

Me he decidido por los Hacheros como segundo ejército al que "hacerle" una entrada de estas porque, junto a los Cimeras Negras, es un capítulo en el que el aspecto visual es característico. En ambos capítulos he tratado de meter algo distintivo en ese sentido, si en los CN fueron las espadas de energía y las espadas sierra, en los Hacheros han sido hachas, hachas de energía y hachas sierra.

LOS "HACHEROS"

Los Hacheros tienen como principal característica el ser individuos grandes, incluso para el estándar astartes y, aunque es complicado de ver, lo he reflejado en las imágenes que aquí os pongo, ¿cómo?, simplemente cada marine lo he pueto un poquito más grande que los que suelo "hacer", no mucho, y de hecho sólo los he tocado a ellos y no a los vehículos, pero puestos al lado de otro marine de los que hago (gracias a la aplicación de Bolterandchainsword.com) se nota. Mejor os enseño una comparación:


Lo que sí se ve a simple vista es que he jugado bastante con el nombre del capítulo, pues he metido muchas hachas, no sólo las tribales (como narré en su trasfondo van con ellas a la batalla para los combates cuerpo a cuerpo, en el juego no serían más que armas de mano), sino que también las he metido como hachas de energía (a las hachas tribales les he metido, en la imagen, una simple conexión, como la que se ve en cualquier espada de energía) y las hachas sierra, que son visualmente una alteración de las tribales, pero que quedan bastante bien, a mi modo de ver.



En esta imagen de la Segunda Compañía de los Hacheros, he jugado de nuevo con su trasfondo, su nombre, su aspecto, su color y, aprovechando que ya cree algo de trasfondo de su planeta, con éste mismo. Quiero recordar que los Hacheros son el único capítulo astartes que tiene su mundo natal en uno de los sistemas que se ven inmersos en la Campaña Aves Muertas, y que por eso hay algo de información sobre él. El planeta es Althipere (Sistema Dolnúdaca), que es conocido por su madera y minerales, es decir, muchos leñadores y mineros; pero sobretodo porque es un planeta montañoso, con cimas de gran altitud y barrancos muy profundos. Todo esto se puede ver en los nombres, palabras y frases que he plasmado, o eso he tratado de lograr.

La Segunda Compañía de los Hacheros aquí representada consta de:
- Dos Escuadras de Asalto.
- Dos Escuadras de Devastadores.
- Seis Escuadras Tácticas.
- Una Escuadra de Mando.
- Un Dreadnought.
- Tres Rhinos.
- Un Predator.
- Un Capitán.
- Un Capellán.
- Un Bibliotecario.
Esta vez no he tenido que invertir tanto tiempo en las imágenes porque he hecho trampa, jeje, he aprovechado lo que ya hice con los Cimeras Negras, pues ambos capítulos tienen uno de sus colores básicos en común, el negro, el cuál, afortunadamente y sin darme cuenta, lo utilicé como color para las armas.


(Las imágenes que aquí aparecen son una alteración y re-coloreado de imágenes obtenidas de bolterandchainsword.com y Wikihammer40K)

viernes, 7 de junio de 2013

Prólogo




ESPACIO-PUERTO DE COLUBRA


- Capitán Lorius, es hora de ponerse en marcha.

Hacía escasas horas que Lorius Vorgrimler, Capitán de la 4ª Compañía, había llegado a Cueva Nueva para descansar. Se había quitado su servoarmadura , ya que había llegado totalmente agotado de un Sistema vecino, en el cual había tenido que hacer frente a una pequeña insurrección hereje. No había conseguido descansar mucho, pues al enterarse de que a su Compañía le habían asignado otra misión, ardía en deseos de partir.

Así que con un gruñido, se puso de nuevo su servoarmadura y partió hacia la plataforma de despegue, donde se suponía que debían estar esperándole sus hermanos, y la “Rizo Negro” la Barcaza de Batalla asignada a la 4ª Compañía.

Durante el camino hacia la plataforma de despegue, se encontró con uno de sus Sargentos de la Compañía, Dolfeus, que estaba buscándole por el espacio-puerto.

- Toda la Compañía se encuentra impaciente para partir, Capitán.

- Como es de esperar, Hermano Dolfeus. La verdad es que yo también tengo ganas de ponerme manos a la obra, así que dime… ¿Qué hay de los vehículos y de las escuadras agregadas a nuestra Compañía?

- Todo listo, tanto la escuadra de exterminadores de la 1ª Compañía como varias escuadras de exploradores.

- ¿Noticias de la 6ª Compañía?

- Aún no se han presentado, Capitán. Por cierto, el Capellán Nicodemus no tardará en llegar.

- Perfecto. Vayamos hacia la plataforma, y vayámonos preparando mientras llegan todos los demás. Tengo ganas de subir a la Rizo Negro otra vez.


RIZO NEGRO


- Capitán Dieter…

- Tranquilo Nicodemus, Lorius no tardará en llegar…A él siempre le gusta aparecer el último, como si fuese una especie de ritual.

Dieter Haider era el Capitán de la 6ª Compañía, la cual era la Compañía de Apoyo asignada de la 4ª. Siempre se ponía nervioso a la hora de actuar, aunque no era la primera vez que su Compañía apoyaba a la de Lorius, y en verdad estaba encantado de hacerlo.

Nicodemus en cambio, era el Capellán agregado a la 4ª Compañía. Tampoco era la primera vez que era asignado allí, y la idea de acompañar a Lorius hacia un lugar desconocido, le desconcertaba.

Lorius  y Dolfeus no tardaron en llegar, y éste último fue a reunirse con el resto de sus hermanos, mientras Lorius se dirigió directamente hacia Dieter y Nicodemus.

El Capitán de la 6ª Compañía, Dieter, fue el primero en hablar.

- Hermano Lorius, la Sexta Compañía estará encantada de ser su Compañía de Apoyo.

- No esperaba menos, Dieter. Aunque sinceramente espero no necesitar la ayuda en ningún momento de sus hermanos de batalla a menos que sea estrictamente necesario.

Lorius esbozó una mueca de satisfacción, al tiempo que añadió:

- Pero por otra parte, seguramente sí necesite tu ayuda para llevar la Rizo Negro, hermano.

Acto seguido, dirigió una mirada hacia Nicodemus, personaje ya conocido para él, y al que sin duda respetaba.

- Por lo que parece, no se pierde usted ninguna, Capellán.

- Lo mismo puedo decir de usted, hermano Lorius. Centrándonos en la cuestión…exactamente, ¿hacia dónde nos dirigimos?

- Nos dirigimos hacia el Sistema Belerin, en la frontera Imperial. No he recibido mucha información al respecto de lo que debemos hacer allí, por lo que deberíamos ponernos en marcha, y partir cuanto antes. Él nos guiará. Por él nacimos, y por él luchamos.

- Así sea hermano.

Los dos Capitanes y el Capellán, subieron a la Rizo Negro, y, una vez todo preparado, la Barcaza de Batalla se puso en marcha hacia la órbita de Colubra.


ÓRBITA DE COLUBRA


30 MINUTOS PARA EL SALTO

Lorius, asumía el cargo de almirante de la flota, compuesta por la Rizo Negro, y tres Cruceros de Asalto, más varias naves de ataque rápido. Si la situación lo requería, sería Dieter quien tomase el mando de la flota, ya que eran los dos únicos con capacidades para hacerlo.

- Esperemos de que con esta flota sea suficiente, Lorius.

- Confío en que así sea, por la gracia del Emperador. ¿Cuánto queda para dar el salto y partir hacia nuestro destino?

- 30 minutos.

- Ya veo… ¿Han intentado ponerse en contacto con alguien de allí?

- Siguen intentándolo, pero hasta ahora sin resultados.

- Entonces tendremos que hacerlo una vez allí. Hermano Dieter, por si acaso ponga todo en orden para estar preparados ante cualquier adversidad al llegar…No me gustaría echar a perder la Rizo Negro.

- Descuida, Lorius.

Acto seguido, Lorius cogió el intercomunicador de la nave, con el fin de que toda la Rizo Negro se enterara de sus palabras.

“No conocemos el miedo, tampoco la cobardía, y menos aún, la traición entre hermanos. Por eso, hoy, gracias al Líder Cobra, y sobretodo, a la luz del Emperador, lo demostraremos y lo pondremos en práctica... ¡El Emperador protege! ¡Por él nacimos…!”

Se pudo oír la respuesta a lo largo del Rizo Negro, el cual vibró con los centenares de voces.


¡¡¡Y POR ÉL LUCHAMOS!!!

jueves, 6 de junio de 2013

Mundo Astronave Tuisach-Lelith (E) [Índice]

Entradas de los Eldars del Mundo Astronave Tuisach-Lelith en el Blog de la Campaña.


Índice

Trasfondo

Material adicional: "Cimeras Negras"

Como habréis visto por el blog he tratado de que los ejércitos creados para la Campaña (con los que se puede interactuar) tengan peculiaridades propias, de manera que no haya dos iguales, en algunos me he centrado más en temas físicos, en otros militares, en otros de temperamento, etc.

LOS "CIMERAS NEGRAS"

Los Cimeras Negras son un ejército de Marines Espaciales cuya principal característica es que provienen de los Merodeadores, que a su vez son descendientes de los Cicatrices Blancas, eso da pie a que los Cimeras Negras puedan utilizar el estilo de estos últimos al combatir, y por tanto utilizarán la velocidad.

Teniendo esto en mente se me ha ocurrido que sería buena idea jugar con su aspecto visual, en el sentido de colgar aquí alguna imagen por si os ayuda la visión que yo tengo de ellos. Y lo que al principio iban a ser quizás un par de alteraciones en las imágenes prototípicas que estamos usando (lo de bolterandchainsword) ha acabado siendo un proyecto para mostrar toda una Compañía de Batalla completa, espero que os guste, y que os pueda servir.


He tratado de jugar con el trasfondo y mi idea sobre los Cimeras Negras en los nombres que podéis ver; temas como la tormenta y lo que se relacione con ella, algunas cosas de estilo Mongol, la idea de lo tribal y, por último, el tema del color. Me gusta tener ciertas ideas predefinidas sobre los ejércitos y jugar con todo lo que pueda, como pro ejemplo lo de su esquema y su símbolo, meto así cosas como "Gris", "Negro", o, aunque aquí puede ser complicado verlo, para la idea de cimera por ejemplo puse al capellán en su casco (con forma de calavera) una especie de cresta. Y, cómo no, he tratado de reflejar su interés en la velocidad, aunque tratando de no ser excesivo.

La Tercera Compañía de los Cimeras Negras aquí representada consta de:

- Cuatro Escuadras de Asalto.
- Tres Escuadras Tácticas.
- Dos Escuadras de Devastadores.
- Dos Escuadrones de Motocicletas.
- Una Escuadra de Mando.
- Cuatro Rhinos.
- Un Razorback (para Escuadra de Mando).
- Un Capitán.
- Un Capellán.
- Un Bibliotecario.


Como es obvio me ha absorbido tiempo, pero me ha gustado hacerlo, por eso creo esta nueva etiqueta o categoría, la de "Material adicional", y espero poder hacer también algunas cosas para el resto de los ejércitos que he creado, aunque sean cosas diferentes a lo que aquí he hecho.

(las imágenes que aquí aparecen son una alteración y re-coloreado de imágenes obtenidas de bolterandchainsword.com)

miércoles, 5 de junio de 2013

Amenaza desde el Pasado [Relato Mundo Astronave Tuisach-Lelith]


Fragmento Primero: Contacto.


-Mundo Astronave Tuisach-Lelith-

La autarca parecía preocupada. El bello rostro de Lyenna, normalmente sereno y confiado, lucía ahora frustrado y con el ceño fruncido. Las marcas de expresión cruzaban su frente, y su fina boca mostraba una mueca torcida. Miraba a través de la transparente Cúpula de los Sueños, dónde las Ensoñadoras llevaban a cabo los estudios de las hebras del destino mediante los Viajes Oníricos, guiadas por los videntes del Mundo Astronave. La tranquilidad del recinto, unida a la serenidad del panorama espacial, creaba el ambiente ideal para conciliar los Sueños de Videncia que guiaban al Mundo Astronave desde hacía milenios.
La eldar, al igual que sus dos acompañantes, enfocaba su mirada en una colosal nave Imperial que surcaba el Espacio, próxima a un planeta inhabitado de aquel Sistema. Su navegación era lenta, carente de rumbo y a merced de las corrientes del Cosmos. No presentaba señales de vida.  El gigantesco navío asemejaba a una gran ave muerta a la deriva cósmica.
-No percibo nada. –masculló el Vidente a su derecha, de nombre Moervenn, con la voz cargada de preocupación- En esa nave no hay nada que mi psique pueda detectar o vislumbrar.
-Mis adeptas tampoco consiguen ver nada, -respondió Areila, la Señora del Ensueño- cuando despiertan de sus escrutinios oníricos, dicen que sólo han visto oscuridad y vacío. Es evidente que algo interfiere en nuestras indagaciones  psíquicas.
-O puede que no halla nada ahí dentro. - propuso la autarca, aunque no le convencía su propia idea- Según la información que hemos podido reunir desde que la detectamos, se trata de una nave humana muy antigua, de los tiempos en que los mon-keigh se expandían por la Galaxia cómo una plaga. Está fuertemente armada y su casco parece intacto. Carecemos de ningún reporte acerca del estado en el que se pueda encontrar su interior.
-¿Por qué abandonarían los humanos un navío tan imponente? -inquirió la Ensoñadora- ¿O acaso la nave fue abordada y después abandonada a las corrientes del Cosmos?
En aquel instante, un estímulo alcanzó la psique de los eldars muy débilmente, cómo el latido errático de un corazón exánime.
-Otra vez.- gruñó el anciano vidente- Ya he perdido la cuenta cuantos de esos aguijones hemos captado desde que ese navío entró en nuestra área de acción. Hay algo en esa nave. Estoy seguro de que en sus entrañas alberga alguna presencia que bloquea nuestras visiones.
-Lyn,-la maestra onírica se refirió a la autarca con el mismo nombre por el que la llamaban sus más allegados- considero imperativo el entrar en ese navío y averiguar qué nos está mandando esas señales desde su corazón de acero.- dijo la eldar, encarándose a la guerrera- Propondré ante el Consejo que se envíe una partida de exploración al interior de la embarcación. Si hay algo que pueda resultar importante o peligroso para Tuisach-Lelith, será revelado.
-Opino como usted, mi Señora. Reuniré un grupo de guerreros que puedan desempeñar dicha función- respondió, inclinando ligeramente la cabeza.- Yo misma dirigiré la partida de exploración. Averiguaremos qué esconde ese navío.- sentenció. “Si es que realmente esconde algo”, se dijo a si misma, tomando en sus manos la joya espiritual.

Delante de los eldars, la inmensa nave Imperial flotaba con imperturbable serenidad, eclipsando parte de la luz que la estrella del sistema arrojaba sobre  Tuisach-Lelith. Algo en esa imagen hizo que un escalofrío recorriera la espalda de Lyenna.

martes, 4 de junio de 2013

Mundo Astronave Tuisach-Lelith


(*Videncia Onírica: tipo de videncia practicada por eldars hembra del Mundo Astronave Tusaich-Lelith que utiliza la ensoñación para amplificar las visiones y obtener resultados más concretos en intervalos de tiempo menores. Quienes lo utilizan son llamadas Ensoñadoras.)
 Orígenes y particularidades del Mundo Astronave Tuisach-Lelith. 

Tuisach-Lelith es uno de los múltiples mundos astronave que escaparon a la Caída de los eldars
y contiene, al igual que sus similares, gran parte del legado cultural y social de dicha raza.

Sus orígenes se remontan a los últimos pases posteriores a la Caída (en tiempo humano, las últimas décadas). Cuando la catástrofe psíquica originada por el nacimiento de Slaneesh sacudió el Imperio Eldar, Tuisach-Lelith aún se encontraba relativamente cerca de los límites de dicho imperio, por lo que sufrió graves daños en su estructura y un alto porcentaje de la población quedó afectada en diversas escalas, desde la pérdida de almas a la pérdida total de cualquier capacidad psíquica debido al trauma mental.

Sin embargo, los eldars de Tuisach-Lelith consiguieron escapar del recién creado Ojo del Terror y se establecieron en el Segmentum Obscurus, pero el Imperio no empezó a tener contacto con Tuisach-Lelith hasta muchos siglos después de la Herejía de Horus. 

Este mundo es singular debido al culto a la Diosa Leliath ("Lelith" abreviado), la más joven divinidad del Panteón, Protectora de los Sueños y Otorgadora de la Fortuna. Los eldar de Tuisach-Lelith veneran con gran devoción a su diosa y lloran amargamente por su asesinato a manos del Príncipe Negro. Hay multitud de celebraciones en honor a la Diosa y aun hoy algunos individuos mantienen un luto eterno en memoria de la fallecida hija de Isha.

Otra de las particularidades de dicho mundo es que, gracias a la devoción por Leliath,  Diosa de los Sueños, los eldar nativos han desarrollado una disciplina derivada de la Videncia que está profundamente ligada a la ensoñación. Esta disciplina se conoce cómo Videncia Onírica, y consiste en un estudio detallado de las predicciones de los Videntes mediante sueños guiados por los mismos. Estos sueños psíquicos permiten a las ensoñadoras indagar de manera más profunda en las posibles variantes del futuro. Sólo las hembras poseen esta capacidad, y una vez tomada, esta Senda no puede abandonarse. Este refuerzo permite a Tuisach-Lelith poseer un conocimiento de la realidad y de los sucesos próximos más exacto que el de cualquier otro mundo astronave.

La última de las singularidades del mundo es el uso repetido de Señores Espectrales y otras unidades que requieran la llamada del alma de un eldar ya caído desde el circuito Infinito. Los Autarcas y Videntes fallecidos son muy venerados y admirados, tratándolos cómo maestros y mentores. Sus almas suelen pasar poco tiempo en reposo, pues son llamadas constantemente para pedir consejo y ayuda. Son estas almas ancianas quienes eligen al Consejo que rige el mundo, llamado Ojos de Leliath, y que se compone de tres autarcas, dos videntes y dos ensoñadoras. Los autarcas más dotados pueden ser seleccionados por almas de grandes guerreros a modo de aprendices, y mentor y aprendiz nunca se separan. Es común que en las batallas más cruciales cada autarca pelee junto a su maestro, que reside en el cuerpo de un Señor Espectral.

Relación con las demás razas

Los eldars de Tuisach-Lelith poseen un gran sentimiento de unidad racial, por lo que mantienen tratos amistosos con los demás eldars de la Galaxia. Los exoditas proveen al mundo astronave de materiales valiosos de sus mundos de procedencia. Los otros Mundos Astronave son una gran ayuda militar, y varias ocasiones se han llevado a cabo campañas conjuntas con guerreros procedentes de mundos cómo Biel-Tan o Saim-Hann. La más peligrosa de ls alianzas entre Tuisach-Lelith y otros eldars es, sin duda, con los parientes oscuros de la Ciudad Siniestra. Planetas enteros han quedado vacios tras el ataque convinado de el mundo astronave y una Cábala oscura. Los eldars oscuros toman a los enemigos capturados cómo esclavos a modo de pago por el apoyo bélico ofrecido al Tuisach-Lelith.

En lo referente a otras razas, cómo los infames orkos o los humanos, los eldars de Tuisach-Lelith no difieren de sus semejantes. Cualquier no-eldar es tratado cómo a un inferior, con una actitud prepotente y pedante. Aun con todo, no se descartan alianzas que puedan suponer un provecho ventajoso para el mundo astronave.

En la historia reciente, la mayor parte de conflictos en los que Tuisach-Lelith se ha visto envuelto, han estado relacionados con el Imperio de la Humanidad y el ataque de alguna flota tiránida escindida de leviathan.

Historia reciente y conflictos notables

Tuisach-Lelith ha combatido en distintos frentes a lo largo de los últimos siglos, y en varias ocasiones dichos conflictos han afectado a Sistemas íntegros.

El Imperio ha sufrido varios ataques en el Segmentum Obscurus, como el caso de la Masacre de Calanthe, en la que dos regimientos de Guardia Imperial estacionados en dicho planeta sufrieron un ataque combinado por guerreros provenientes de Tuisach-Lelith y de la Cábala Oscura del Dragón Silente. Las fuerzas Imperiales fueron masacradas en el Mundo Minero, y aunque las bajas de civiles fueron pocas, ningún soldado humano consiguió escapar a la ira alienígena, pues los Eldars Oscuros esclavizaron a todos los supervivientes para llevarlos a los anfiteatros de la Ciudad Siniestra que regenta dicha Cábala. Aún se desconoce el motivo del ataque, pero la pérdida de ambas fuerzas tuvo consecuencias nefastas para el Sistema, al no contar el bando imperial con ningún ejército capaz de frenar el avance de varias flotas corsarias orkas, que sembraron el terror por la zona hasta que fueron cazadas por partidas de marines espaciales.

Otro acontecimiento relacionado con el Mundo Astronave fue el Asedio al Sistema Regulus por parte de la Flota Caótica dirigida por el Gran Príncipe Demonio Gassiel el Reluciente. En esta campaña llegaron a entrar en combate dos Capítulos íntegros de astartes y varios regimientos de la Guardia Imperial.

De mala gana, los humanos aceptaron el apoyo de Tuisach-Lelith, dado lo desesperado de la situación frente a un enemigo tan numeroso y que consistía una gran amenaza para el sector entero. Juntos, eldars y humanos lucharon codo con codo contra hordas de demonios, marines caóticos y cultistas adoradores de Slaneesh, el Príncipe Negro. En el momentoo en que una partida de Caballeros Grises expresamente enviada a la zona consiguió acabar con el Príncipe Demonio, los eldars desaparecieron de forma casi inmediata. Se piensa que los eldars ayudaron al Imperio para evitar que la flota caótica pudiera acceder a un planeta deshabitado en las cercanías del sistema en el que había un portal a la Telaraña activo. Tras la destrucción de las fuerzas del Caos, los Videntes de Tuisach-Lelith sellaron el portal con runas y barreras psíquicas. En cualquier caso, sin la ayuda de los xenos, todo el Sector hubiera caído frente al Caos.


Equipo y doctrina de combate

Tuisach-Lelith dispone de un ejército de guerreros especialistas muy bien equipados, y aunque el número de exarcas es inferior al común, las escuadras suelen poseer más miembros de lo normal respecto a otros ejércitos eldar. Las escuadras más grandes tienden a dividirse en distintos equipos más pequeños cuando una acción  en concreto requiere un número menor de soldados.

Guardián Eldar de Tuisach-Lelith.
Por otra parte, los civiles actúan cómo guardianes sólo cuando la situación lo requiere, y a menos que se trate de una gran amenaza, siempre se selecciona a los guardianes a partir de voluntarios. El equipo es el estándar y de posee una gran calidad.

Un añadido importante al ejército son las unidades espectrales, muy resistentes y cuyo funcionamiento se ha perfeccionado hasta el punto de poder prescindir, durante intervalos de tiempo largos, de un Guardián de las Almas, en caso de que este sea abatido. Los Señores Espectrales suelen estar acompañados de una cohorte de Filos Espectrales, que actúan cómo unos eficientes guardaespaldas.

Los eldars de Tuisach-Lelith no temen al cuerpo a cuerpo, pero prefieren combatir bajo el fuego de cobertura que proporcionan los Segadores Siniestros, Los Espectros Sombríos y las plataformas de apoyo.

Las unidades pesadas, desde tanques de la clase Cobra a los colosales Titanes Phantom son un factor táctico muy importante para el Mundo Astronave dada su gran capacidad ofensiva, aunque estos últimos son utilizados sólo en casos de gran necesidad.

Por último, el mundo astronave dispone de una flota espacial magnífica, gracias a los sublimes astilleros que posee Tuisach-Lelith y al gran número de eldars que recorren la Senda de los Pilotos Águila. Los cazas verdes y azules de la flota son respetados y temidos por los enemigos de los eldars que ya han combatido a la poderosa flota. El mundo astronave posee también  el apoyo de las distintas bandas corsarias afiliadas a Tuisach-Lelith, de las cuales la mayor es la flota de los Espíritus Siniestros, comandados por la ex-autarca Nerilinae.

Tuisach-Lelith en la Campaña Aves Muertas

Al inicio de la Campaña Aves Muertas, Tuisach-Lelith se encontraba en las cercanías del Sistema Dolnúdaca, pero no hay ninguna información acerca cuales puedan ser las inteciones de dicho Mundo Astronave.


domingo, 2 de junio de 2013

Éxodo [Conquistadores 1.4]


Barcaza de batalla Sometedora

El capitán de la cuarta compañía había ordenado la aproximación de la Sometedora al enorme acorazado a la deriva para que el recorrido de los torpedos de abordaje que transportaban al comandante Krago y sus hombres, fuera el más corto y menos peligroso.

Mientras tanto, las baterías de babor acribillaban al Desolador que también expulsaba  tropas hacia el imponente pecio. Los escudos de la Sometedora se veían ya en estado de fuerte asimilación energética según los escáneres, aunque seguían manteniendo una estoica resistencia.

Groa, no imaginaba qué clase de estratagema confabulaba el Caos con tal movimiento, pero le divertía pensar en la cara del traidor que comandaba el navío ante la sorpresa de ver emulada su estrategia.

No era nada habitual tan repentina respuesta del bando imperial, de hecho, Groa soltó una sonora carcajada imaginando la confiada actitud que les otorgaba a los renegados conocer los mandatos del primarca de Ultramar. Sin duda no conocían a los Conquistadores de Mundos…

Los servidores hicieron caso omiso de la furiosa risa del nuevo comandante de la Sometedora en su eterna tarea de registro. En el fondo, debía de reconocer que en momentos como este estar al mando de la poderosa nave de guerra era casi tan placentero como arrebatar una vida con sus propias manos.

De pronto, un mensaje de intercepción de frecuencias lo sacó de su extasiada tarea de mando. Parecía un mensaje cifrado emitido en una banda bastante precaria. Un escalofrío recorrió su espalda cuando la fantasía de poder conectar con las comunicaciones enemigas cruzó súbitamente su mente.

En rápidos gestos derivó el mensaje al sistema desencriptador automático, el cual se esforzaba en rebuscar patrones de la base de datos que los sabios hacedores de Marte habían implantado en la memoria artificial de la nave. Los treinta y tres segundos le resultaron interminables, hasta que finalmente la comunicación fue revelada, sin embargo no era un mensaje errado por parte del enemigo, sino según el análisis, proveniente de un arcaico sistema de cifrado. El contenido del mismo era tan impositivo y contundente, que inspiró admiración en el recién ascendido capitán:

– Al habla Lord Jargon Mihgo, Capitán de la Cuarta Compañía del Capítulo Gauargi del Adeptus Astartes, al mando de la Fuerza de Combate Iluminación. Las órdenes han sido despachadas y no toleraré ningún tipo de insubordinación. Si tras el combate salimos victoriosos, y lo haremos, perseguiré a todos aquellos que hayan desacatado mis órdenes como a los perros traidores contra los que nos enfrentamos. A partir de este momento, asumo el mando operativo.

Groa mantuvo una dicotomía interna de unos segundos. El mensaje venía acompañado de una situación cartográfica de la emisión, una de las flotas cercanas al planeta Byrel Entego, otro más en conflicto del sistema Lambda. Su mano derecha se dirigió al panel de transmisión.

_ Recibido, IluminaciónLa Sometedora saluda_ respondió con los mismos protocolos de situación.

***

Krago se mantenía tan alterado internamente, como imperturbable aparentaba desde fuera. Un gran estruendo seguido de una fuerte perturbación se hizo notar. Los cinco hombres que lo acompañaban en ese cubículo tubular de no más de unas decenas de metros, se mostraban callados y tensos, síntomas claros de la poca asiduidad de los abordajes. Cárceles flotantes que sólo ofrecían la visión de la mochila del guerrero de enfrente.

La travesía en el vacío era relativamente corta, aunque a ningún astartes podía engañársele sobre el riesgo de tales maniobras. Un leve recalentamiento de la proa del transporte podía hacer que la carga hiciera ignición demasiado pronto, lo que significaba una inexorable y tortuosa muerte de inanición en el vacío, sin embargo el riesgo más común era el desvío del objetivo, lo que los enviaría a la merced de las fuerzas gravitatorias.

Justo antes de la eyección, Krago había denegado el embarque de los veteranos, pues a pesar de sus impetuosas quejas, no podía asumir bajas de tan alto coste en una situación tan azarosa. Solamente el leal Knut y su escuadra Yogefar, tenían asientos asegurados. Durante décadas, Knut había sido un guerrero honorable y de intachable carrera en el capítulo como guardia personal del capitán de la Sexta, y comandaba su propia escuadra como sargento, un cargo explícitamente solicitado.

Un enorme astartes de perilla rubia y mirada decidida se dispuso a invadir uno de los torpedos sin previo consentimiento, seguido de otros quince guerreros que le imitaban. Krago no puso objeción al gesto de los Cráneos Duros del sargento Ajax para la misión, como solía ser habitual.

En unos minutos casi inacabables, el misil de transporte topó con la estructura externa del coloso metálico. Un sonido mecánico liberó la mecha que hizo estallar en grandes pedazos el grueso blindaje de forma ruidosa, autosellándose automáticamente con compuertas de refuerzo mediante un mecanismo hidráulico. La estructura fue atravesada por nueve proyectiles de igual carga en lo que podía reconocerse como uno de los hangares de aeronaves Stormbird. Krago empujó la compuerta de desembarque con la implementada fuerza que le otorgaba la ayuda de la articulación del desproporcionado guantalete de energía.

Tres decenas y media de astartes formaban un grupo alrededor de cada transporte. Krago echó un viztazo al cascarón del que había emergido, gran parte de la cubierta trasera literalmente derretida, posiblemente por el paso cercano de un disparo proveniente del fuego cruzado. Además corroboró visualmente la ausencia de uno de los ocho habitáculos asignados originalmente, una pérdida inevitable pero lamentada.

Con gran rebumbio y desazón, los astartes hacían resonar sus hachas y espadas-sierra, barriendo el perímetro a la búsqueda de posibles objetivos.

El visor reflejaba el resultado del escáner viral, lo que delataba una atmósfera interna de presión asumible. Sin embargo no existía campo gravitatorio, por lo que las suelas magnéticas hacían el trabajo artificialmente. Los astartes retiraron desasosegadamente los yelmos de sus rostros, aspirando profundamente el viciado aire. Sólo Krago, Ajax y Knut mantuvieron la comunicación que los yelmos posibilitaban.

El estado del interior del pecio era lamentable, abandonado y deteriorado, con multitud de objetos flotando en la ingravidez que los soldados debían apartar. El sitio permanecía a oscuras, pero los visores hacían de la oscuridad luz. Krago, ordenó por el canal interno a los dos sargentos, avanzar hacia el objetivo primario, en una dispersión en abanico por los corredores.

Los astartes se lanzaron casi a la carrera. Krago trotaba, inundando los pasillos con el eco estruendoso de las sierras de su escuadra hasta casi no ser capaz de oír a las otras dos.

Groa había dado instrucciones precisas de llegar a los núcleos energéticos con la esperanza de reavivar a la nave para ser usada en la contienda espacial. Sin embargo, el enemigo había partido antes que ellos, así que el encuentro sería inminente.

Nada interrumpió el paso de los Conquistadores hasta la sala trasera del acorazado muerto, salvo un anecdótico reporte de Ajax, el campeón, y su escuadra de Cráneos Duros. Habían topado con unas criaturas amorfas y oscuras. Cobraron la vida de uno de los paladines. Seguramente alguna alimaña traída de la no existencia por esos pervertidos.

El primero cayó con nuestros disparos, el segundo lo aplasté contra la pared, recordaba de su transmisión. Krago disfrutaba del negro humor del sargento. Un tono tan jovial habría sido totalmente recriminado a cualquier sargento. Sin embargo, el trato a los Cráneos Duros era totalmente elitista, pues así habían demostrado ser merecedores.
En pocos instantes la gran sala de mecanismos trasera fue alcanzada. Un ovalado recinto repleto de maquinaria de buen tamaño, capaz de arrancar de la incercia a aquel vasto navío.  La escuadra de Krago estaba a una decena de metros del suelo, en uno de los pasillos circulares que envolvían la estancia. No había indicios de actividad, por lo que Krago saltó la barandilla, imitado por sus hombres. Un aire caliente, aún más viciado que el que llevaban respirando hasta ahora, se hacía asquerosamente palpable.

El panel matriz de energía estaba repleto de clavijas, botones y palancas. La suerte de poder entablar contacto con el puente de mando, hacía que Krago no tuviera que preocuparse de cuestiones técnicas.

_ ¿Qué hago?_ dijo severamente.

Groa se hizo audible en el sistema interno de la servoarmadura del capitán.

_ +Comprueba que no hayan sido dañados los circuitos que van a las células gastadas. Luego reemplázalas por las nuevas. Cierro canal, moléstame si me necesitas, como suele ser la norma+_ fueron las ásperas palabras del comandante. Por ellas cualquiera diría que hubiera sido desconcentrado de su tarea.

Los diez astartes permanecían expectantes a cualquier intrusión en la gran habitación. Krago abrió la caja de cables, un pequeño símbolo en un aparato incrustado de luz parpadeante parecía revelar claramente una desvinculación de los circuitos naturales. La sorpresiva explosión en el blindado rostro del inocente astartes, hizo cerrar fuertemente a Krago su gran puño-sierra. Los traidores habían estado allí antes…

Los disparos volvieron real la tardía premonición. El capitán fue despegado del suelo a pesar de la fuerza magnética de sus botas, y siendo despedido hacia atrás unos escasos metros para acabar inmóvil. Su vista estaba nublada, y el casco había bloqueado el impacto de sonido sobre sus oídos, aunque un leve zumbido aún hacía mella.

Astartes de armadura oscura comenzaron a salir de los corredores que habían recorrido los Conquistadores en su llegada. Parecía algo premeditado y terriblemente desventajoso, unos minutos de antelación en el atraque de los torpedos de abordaje podían suponer un asentamiento fuertemente deliberado.

Una lluvia de proyectiles bólter de gran calibre comenzó a verterse sobre los diez hermanos, que intentaban encontrar cobertura que fuera capaz de frenar los bólter pesados.

_ +Escuadra Yofegar. Oímos disparos ¿Se encuentra bien capitán? Vamos para allá+

Krago no podía ponerse en pie, y un gemido ahogado  en sangre salió de su garganta con la esperanza de responder por el canal interno. El sargento Knut, oportuno y fiel como un perro mal tratado pero alimentado. Krago esperaba la respuesta de Ajax y sus paladines, pero no llegó. ¿Habrían sido emboscados los Cráneos Duros como animales también ellos?

Tres hombres cayeron acribillados en pocos instantes de frenética metralla mientras los Conquistadores enfundaban las espadas para liberar la furia de los bólteres en modo autómatico. Sus graves gañidos se unían a los disparos en respuesta, maldiciendo a los cobardes pusilánimes.
El número de acosadores era imposible de determinar visualmente, pero ello no era impedimento mayor para reconocer el número de puntos focales de los que surgían las atronadoras explosiones. Krago supuso que unas tres armas pesadas acompañadas de al menos dos docenas de bólters ligeros.

Ahora, con la mirada perdida en el techo, posiblemente le habrían dado por muerto, y no sabía si en breves momentos fuera una realidad. Un sentimiento de ira recorrió su espalda ante la escena tan lamentable en la que había alcanzado la muerte. Siempre había fantaseado con caer en el frente, rodeado de enemigos, pero nunca solo, y siempre ante un guerrero al que pudiera mostrar su grandeza en combate singular, con el que poder caer en paz sabiendo que su cráneo sería colocado en la base del Gran Trono de hueso. Se negaba a aceptar una marcha anónima, cubierta de fracaso y timidez, sin embargo…

Un último resquicio de voluntad sobresaltó a Krago de sus ensoñaciones.

_ ¡Ahoguemos sus gritos!

El coro de voces le pareció un silbido casi indescifrable. Arriba, unas figuras tan oscuras como las primeras caían desde los niveles superiores, acompañados de pequeñas y ruidosas explosiones acuñables quizá, al estruendo de las granadas de perforación. La negrura se cernió en su mundo.

sábado, 1 de junio de 2013

La búsqueda de las almas: parte II [Relato]


LA BÚSQUEDA DE LAS ALMAS: PARTE 2

La estructura tenía forma de media luna y se extendía varios kilómetros a lo largo y hacia abajo. La gran mayoría eran instalaciones de control, de reanimación  de pierdas del alma y armas automatizadas, que Afrayel había desactivado antes de abrir las puertas. El grupo recorrió los pasillos de blanco hueso espectral, suavemente iluminados. No había rastro de vida ni de que nadie nunca hubiese puesto pie en aquel lugar. Según decía Afrayel, había sido construido bastante antes de que su uso fuera requerido y, una vez esto ocurrió, se habían guardado las joyas espirituales a toda prisa y sellado la estructura, para no abrirse nunca más desde entonces. El grupo llegó al final a la sala donde se guardaban unos de los objetos más preciados por los xenos: las piedras del alma, lágrimas de Isha. La estancia era circular y enorme, con estanterías que se situaban de manera concéntrica, y en ellas brillaban con fuerza las joyas espirituales. En el centro había un edifico con apariencia de mausoleo, también circular, de 20 metros de diámetro.
El guardián de almas abrió la estancia y entró acompañado del vidente y el resto de brujos. Dentro había multitud de estatuillas que representaban a grandes guerreros en poses tanto dinámicas, agresivas, como de paciente cazador; unas escaleras de caracol, suficientemente anchas para que los dos eldars pudieran bajar a la vez sin problemas, descendían por el centro. Pero lo que más llamó su atención fueron los autómatas. Gigantes de hueso espectral, más grandes que un marine espacial, se erguían guardando las escaleras. Sus cabezas sin ojos parecían sin embargo observarte con fijeza, y sus manos sujetaban con fuerza sus cañones de disformidad; pero en su pecho no brillaba ninguna pierda del alma: estaban inactivos. Entonces, Afrayel se giró a Loirar:

-Agthareith tannascurath. Dekar kiondekar aillthareth uel.

-Uel surta aillea… -aventuró el vidente.

-Aillkel. –respondió, no muy convencido.


Los psíquicos salieron fuera, donde los guardianes habían empezado a retirar las joyas espirituales. Tocaban con suavidad el hueso espectral que los rodeaba y éste se desprendía del estante. Cada “caja”, con múltiples runas grabadas en toda su superficie, tenía engarzadas dos luminosas joyas espirituales. Los brujos que acompañaban a Afrayel se pusieron también a la labor, retirando las piedras del alma a una velocidad vertiginosa, mientras su líder iba a inspeccionar la sala. Varios minutos después, cuando volvió, sus andares parecían alarmados.


- Kionagthareith carrecenad.

-Uel surta aillfare caurtareith am.

-Eath. Aillthareth 1.000 carrecenad. Iea creea, kionagthareith 100. 

El vidente se puso tenso. No había nada que un eldar apreciase más que el bienestar del alma de otro eldar. Si una piedra era rota, el espíritu que albergaba era consumido irremediablemente por Slaanhesh. El anciano vidente meditó un minutó y luego se volvió a los guerreros y los guardianes.

-Ual am scurath iam. Iem am iarr agbuanneth. Afrayel furta bennan kion din carrecenad.

No obstante, tras una hora de infructuosa búsqueda, los xenos no encontraron nada, ni una pista. Habían investigado la media luna entera y no había ni rastro del misterioso ladrón. Los eldar volvieron a la sala central, donde los brujos de Afrayel ya habían retirado y llevado a los transportes, que esperaban fuera, una cuarta parte de las joyas espirituales. El grupo se dirigió al mausoleo del centro, la única estancia que quedaba por investigar. Bajaron por las escaleras de caracol hasta llegar a la sala principal, del tamaño de la estancia de las joyas espirituales. Loirar quedó otra vez asombrado al ver hileras de decenas de guardias espectrales y hasta señores espectrales. Un verdadero ejército. Había casi 1.000 figuras de hueso espectral. Casi… Al vidente se le disipó cualquier duda que pudiera tener sobre que de verdad hubiera un ladrón.

Loirar notó entonces algo cuando salió de su maravilla. Un ruido de fondo. Era apenas nada, una minucia, pero suficiente para que el delicado oído de un eldar lo captase. Un suave temblor, como si a lo lejos alguien trabajase con maquinaria. Alairel, sargento de los guardianes y que había recorrido la senda del vagabundo, señaló uno de los numerosos portones que había por las paredes de la sala.

-Kel scurath dekar.

El grupo se acercó a la puerta. Era de un tamaño suficiente como para que un señor espectral pudiera pasar con soltura, y tenía grabada una enorme runa.

-Ardathair Isha. -leyó Loirar.

El ruido era más audible ahora. De hecho, al eldar le pareció que se había añadido otro, como un arrastrar de pies; hubo un momento en que al vidente le pareció escuchar un gruñido. Entonces, viejos recuerdos empezaron a surgir de su mente mientras relámpagos de visiones cruzaban su psique. Loirar agachó la cabeza con un jadeo. Cuando la levantó, su voz denotaba firmeza.

-Hrud.





TRADUCCIONES

-Agthareith tannascurath. Dekar kiondekar aillthareth uel: "Faltan guardias espectrales. Allí y allí debería de haber otros."
-Uel surta aillea…: "Tal vez nunca fueron colocados allí…"
-Aillkel: "Es posible."
 - Kionagthareith carrecenad: "También faltan joyas espirituales."
 -Uel surta aillfare caurtareith am: "¿No pudo haberse construido la sala para albergas más de las que finalmente se depositaron?"
-Eath. Aillthareth 1000 carrecenad. Iea creea, kionagthareith 100: "No. Tendría que haber 1000. Ni una más ni una menos, y faltan al menos 100."
-Ual am scurath iam. Iem am iarr agbuanneth. Afrayel furta bennan kion din carrecenad: "Venid conmigo. Tenemos que encontrar al ladrón. Afrayel se encargará de retirar las piedras espirituales y ponerlas a salvo."
-Kel scurath dekar: "Viene de allí."
-Ardathair Isha: a ver si éste sois capaces de traducirlo vosotros. Editaré con la traducción de todas formas en un par de días. ;)